Algunas personas se asustan demasiado por el tipo de tecnología dirigida al genoma que, todavía, se usa en Occidente.

Incluso la sugestión los hace sentir muy raros: “No siento mi alma, estoy como vacío”. Lo que sea que haga un humano, siempre viene acompañado por la dura estrategia del miedo.

PRINCIPIOS BÁSICOS: es imposible separar tu alma de tu cuerpo pues morirías. Los rusos le dicen “FUERZA VITAL” por esta razón.

La ciencia occidental todavía no puede separarse de todo tipo de partículas; y eso lo usan en toda disciplina.

La tecnología génica que se utiliza, es una técnica de edición de ADN, que permite cortar en un sitio específico, para después editarlo.

“CRISPR”, en español son repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas. Familias de secuencias de ADN bacterianas que contienen fragmentos de ADN de virus que han atacado a las bacterias. Estos fragmentos son utilizados por la bacteria para detectar y destruir el ADN de nuevos ataques de virus similares, y así poder defenderse.

La inocencia de muchas personas, les hace creer que así nos pueden separar de la CONCIENCIA.

La tecnología occidental puede hacer muchas cosas, menos separarnos de la CONCIENCIA. No atiendan más a las ideas del cerebro programado. Lo que se hace es preguntar directo al corazón.

La conexión de la CONCIENCIA con el corazón es un asunto estudiado por casi 30 años, en el Instituto Matemáticas del Corazón de California (EEUU), de allí que podemos afirmar con seguridad que la relación entre el corazón y la conciencia es pura y exclusivamente energética.

A ese nivel de complejidad, aplicado a todo el genoma humano, solo pudo llegar el científico ruso Peter Garaiev. Genética de ondas o GENÉTICA CUÁNTICA la cual, como herramientas de trabajo, utiliza diferentes energías: electromagnetismo, luz láser o sonido, las llamamos ondas portadoras de información genética y, no es ninguna casualidad que el premio Nobel en Medicina hubiera sido él. Lamentablemente falleció en noviembre del año pasado.

En Occidente solo se llegó a la tecnología génica. Nunca llegaron a la Genética de Garaiev, único camino viable para intentar aislarnos de la conciencia.

Además, no se puede totalmente, como ya explicamos, lo que hace que estemos vivos es, precisamente, la CONCIENCIA. Podemos llegar, a lo sumo, a un estado que le llamamos de “no – comunicación”, desconectarnos
totalmente es,
desde cualquier punto de vista, algo imposible! No somos un cuerpo con una conciencia, somos la CONCIENCIA, experimentando en un vehículo qué, por si todo lo anterior no alcanza, está formado por luz e información, es sencillamente un holograma.

En muy pocas palabras, es imposible desconectarnos de la conciencia. Es nuestra ESENCIA.